sábado, 2 de febrero de 2013

En la vida siempre hay momentos para cada cosa, momentos para reír  momentos para llorar, momentos para amar, momentos de caer, momentos de levantarse. Cada momento llega por sorpresa por que al fin y al cabo la vida es algo imprevisible, nunca sabes como empezarás y acabarás el día. Pero una cosa está clara, si luchas y no te rindes al final todo irá bien, tarde o temprano, conseguirás lo que andabas buscando. 

 Hace años que conozco a una persona que me cambio la vida y he luchado por seguir a su lado, hemos pasado enfados, y hoy en día después de 15 años (que se dicen rápidos) seguimos juntas, y todo es por lo dicho anteriormente. Ella es la razón de los momentos buenos cuando justo he pasado un momento malo y por eso, cada uno de nosotros, tenemos que encontrar esa persona que hace de los momentos malos un momento inolvidable.

Y aunque no lo creamos, al final la vida no es tan cruel, siempre y cuando nunca te rindas y mires hacia adelante.


No hay comentarios:

Publicar un comentario